Credibilidad (Cualidad de ser creíble) por el Lic. Ángel Pérez

Muchas veces me he preguntado lo que hace diferente a las personas con un remarcado liderazgo sobre los demás seres humanos, ¿Cuáles son aquellas capacidades que tienen estos individuos para influir en un colectivo de personas? Tenemos muchos ejemplos como Gandhi, Juan Pablo II, Lech Walesa o más recientemente Lula da Silva. Son muchas las respuestas pero hay una que me llamó la atención: LA CREDIBILIDAD.

Según el diccionario de la Real Academia Española, la credibilidad es la “cualidad de ser creíble”. Lo fundamental de esta cualidad es que es un recurso que hay que trabajar y que nos permite como personas o como empresas incrementar nuestra influencia o autoridad ante nuestros Recursos Humanos. Decía Alejandro Nava columnista de Sodexo“donde existe la credibilidad hay confianza y cooperación, impulsores indiscutibles de los resultados personales y colectivos”.

 Lo anterior es primordial desde el punto de vista que queramos darle: como empresa, directivo, compañero de trabajo o como padre de familia entre otros. Si lo vemos desde el punto de vista de un directivo, este es el activo más importante para el logro de los objetivos  asignados. Partamos de la base que en una empresa los logros se obtienen en gran medida por esa sinergia, el trabajo en equipo que debemos tener cada una de las áreas o departamentos propios de la operación; luego entonces ¿cómo puedo lograrlo si mi equipo no cree en mi o en la empresa? Cuando una persona u organización tiene credibilidad en su interior, provoca un engrane hacia los objetivos que se buscan logrando que nuestro Recurso Humano crea en ella.

Una frase que aplica perfectamente es “creer es poder”, si nuestra gente cree en nosotros y en lo que estamos haciendo, es muchas más fácil el logro de los objetivos. Esa credibilidad de las empresas o personas tiene una fuerza descomunal muy por encima de cualquier otro recurso que utilicemos para obtener nuestras metas. Tan valioso y poderoso es que si no lo cuidamos es un punto que nuestros agresores pueden utilizar para afectarnos.

 Ahora la pregunta del millón es, ¿cómo obtenemos esa credibilidad?, ¿se nace con ello? Debemos partir que no es algo fortuito, que se construye todos los días con nuestras acciones, con nuestra decisiones diarias y que lleva su tiempo. El mismo Alejandro Nava menciona que esta se construye por 4 elementos:

  • Integridad (una vida alineada a valores y principios)
  • Intenciones (transparencia y sinceridad con el objetivo común)
  • Capacidades (habilidad para lograr los objetivos)
  • Resultados (logros conquistados)

 

Cuando construimos con base en estos elementos, el liderazgo fluye; por lo que es más sencillo llevar a nuestra organización hacia el logro de los objetivos: el equipo se compromete y es más fácil gestionar el cambio.

 Imagen

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: